¿CONACyT o CONAHCyT?
Recientemente ha sido tema de discusión la supuesta reducción en becas de posgrado del Conahcyt, pues se presume que el presupuesto para la ciencia en México ha bajado un 32% en esta administración, según expone la científica de la UNAM, Brenda Valderrama.
México es un país con mucho potencial científico, matemático y de ingeniería, pero lamentablemente, no se caracteriza por apoyar estos ámbitos. ¿Sabías que solo 0.7 científicos por mil habitantes de nuestro país son bien pagados? Pues sí, y son datos del propio Conahcyt.
Como solución, en 2023 el gobierno federal lanzó una nueva ley, en donde supuestamente “desaparecerían el CONACyT”; esto en realidad fue una adhesión de las ciencias sociales y humanidades al mismo. Pasamos del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, al Consejo Nacional de Humanidades, Ciencia y Tecnología. Esto se hizo con una perspectiva de integración a los sectores marginados y una búsqueda de soluciones para ello.
¿CUÁL ES EL NUEVO PLAN?
Este plan tiene pros y contras, iniciando por los pros:
- Busca un fortalecimiento de la comunidad científica: busca incluir a nuevos científicos, principalmente de instituciones públicas.
Según dartos del Conahcyt, 67% de los 24, 764, 7 millones de presupuesto general fueron destinados a becarios e investigadores, otorgando 24, 453 becas nuevas.
2) Becas para grupos marginados, se trata de la igualdad de oportunidades en el acceso a posgrados y formación científica. Este apartado desglosa becas para tres sectores en específico:
- Becas para Mujeres Madres de Familia.
- Estancias Posdoctorales para Mujeres Indígenas en Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas.
- Acceso de estudiantes con discapacidad a posgrados.
3) Implementación de Programas Nacionales Estratégicos (Procaces); es decir, los proyectos y planteamientos científicos deben ir de acuerdo al Plan Nacional de Desarrollo y buscar una solución prioritaria a los principales problemas que enfrenta el país. Además de que la Secretaría de Marina (SEMAR) y Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) también serán parte del Consejo y su toma de decisiones.
En un resumen muy breve, estos son los cambios que plantea la nueva ley para la Conahcyt. Bajo la visión del gobierno federal, este cambio hace una distinción entre el privilegio y el acceso del pueblo a la ciencia.
Promueve la igualdad, libertad académica, desarrollo e inclusión -como es el caso de las Becas para Mujeres Jefas de Familia y para los estudiantes con discapacidad.
Retira los privilegios que se tenían para el sector privado o científicos en específico y hace una distribución de presupuesto a sectores que nunca antes habían sido apoyados.
Ahora van los contras…
Uno de los principales problemas en esta nueva ley es la supuesta reducción en becas de posgrado del Conahcyt, en donde universidades públicas como la Universidad Autónoma de Querétaro, Universidad de Chihuahua y Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) se manifestaron en contra.
Gracias a la investigación de Animal Político, tenemos un sondeo del los principales problemas para estas instituciones:
1) reducción de 23 programas de posgrado para las y los alumnos, es decir, menor posibilidad de becas.
2) Investigadores y docentes califican como “imposibles de satisfacer” los criterios generales de evaluación.
3) Acusan de injusta la gratuidad necesaria.
Al momento, la universidad que más se ha manifestado en contra es la Universidad Autónoma de Querétaro, quien el 9 de agosto interpuso un amparo para detener la ley. Actualmente están en busca de que se abra el diálogo para así debatir los criterios de evaluación y llegar a un acuerdo.
¿Pero quién o por qué no se tiene acceso al diálogo?
Desde la creación de la CONACyT, el 29 de diciembre de 1970, este consejo ha fungido como una unión en pro de las políticas públicas en materia de ciencia y tecnología, es decir, ha respondido a una guía federal de necesidades científicas; que si bien, es un organismo autónomo, también va muy de la mano con los gobiernos en turno.
Su principal objetivo es garantizar el derecho a la educación y la obligación del estado a promoverla, según indica el artículo 3 de la Constitución de los Estados Unidos Mexicanos.
Para tener un mayor orden, la CONAHCyT tiene representantes en el gobierno que ayudan a la toma de decisiones para investigadores, esto siempre ha sido un problema respecto a quién va a llevar la voz de miles de científicos, pero con la nueva ley, se mostró mayor inconformidad.
Ahora, dentro del consejo participan la SEDENA y la SEMAR, y varios órganos federales más, dejando de lado la inclusión de más científicos a la toma de decisiones: “Los científicos no tenemos ni voz ni voto”, aseguran para Animal Político.
Ejemplo de esto es el cambio de CONACyT a CONAHCyT sin previo consenso con científicos e investigadores, además de la eliminación de todos los fideicomisos anteriores; reducción de presupuesto para instituciones privadas como el Tecnológico de Monterrey y la Universidad Iberoamericana; reducción de posgrados; o la carga gratuita obligatoria.
No se acepta la simulación para acreditar programas profesionales, es decir, no a las cuotas por concepto de inscripción, colegiaturas o análogos-.
La mayoría de estos cambios, como los fideicomisos y la gratuidad, se dieron debido a un notable beneficio de empresas o científicos en particular, quienes gozaban de mayor apoyo. Pero la solución tal vez no fue la adecuada, cerrar los presupuestos a un total control federal, sin consenso científico ha provocado desigualdades para algunas escuelas públicas.
Sin embargo, también ha dado lugar a sectores que antes ni siquiera eran considerados como estudiantes de posgrado con alguna discapacidad, mujeres jefas de familia o comunidades indígenas.
Ahora el debate está entre gobierno y científicos, quienes aseguran que el presupuesto no se está distribuyendo de una manera equitativa.
“Casi la mitad del incremento del presupuesto de ciencia en el país se transferirá a las Comisión Federal de Electricidad (CFE)”, asegura la científica Brenda Valderrama; mientras que el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador asegura que:
“ahora sí tenemos certeza de dónde está el presupuesto, no como antes que se gastaba en proyectos que nunca veían la luz o no tenían ningún propósito.
El tema sigue abierto y los intentos de diálogo también, pero los cambios a realizar se resumen en los criterios generales de evaluación y la afectación que provocan a las becas, posgrados e investigaciones.
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