Robot Dreams: la película animada que se llevó nominación al Oscar 2024

Estrenada en los cines el 7 de marzo de este año, Robot Dreams fue nominada al Oscar por mejor largometraje de animación.
Esta es una historia basada en la popular novela gráfica de Sara Varon, escritora e ilustradora estadounidense mejor conocida por su trabajo en literatura infantil.
TRAMA
Dog es un perro solitario que vive en Manhattan. Un día decide construirse un robot, para no sentirse tan solo. Su amistad crece, hasta hacerse inseparables, al ritmo del Nueva York de los 80. Una noche de verano, Dog, con gran pena, se ve obligado a abandonar al robot en la playa, y aquí es cuando comienza el largometraje.
Los primeros momentos de la película transcurren muy rápido, con una relación que se desarrolla en cuestión de una semana, y sentimientos que se podrían confundir entre un romance y una amistad. Dog le muestra la vida a Robot y Robot le muestra el significado de la compañía a Dog, todo ello con una canción de fondo: September de Earth, Wind & Fire. Esta canción tiene más de un motivo, pues si nos fijamos en la cronología de la película, una noche de septiembre es justo cuando Dog pierde a Robot tras dejarlo oxidado en la playa: “Do you remember”, “The 21st night of September?”, “Love was changing the minds of pretenders”; es decir, “¿Recuerdas la noche el 21 de Septiembre?”, “El amor estaba cambiando la mente de los pretendientes”.
La primera enseñanza de Robot Dreams es el lucha por lo que amas, pues al ver que Robot no se podía levantar -estaba oxidado-, Dog hace todo lo posible por recuperarlo, y no es hasta que ve en riesgo su seguridad, que decide esperar al momento adecuado para volver por él -que en este caso, es el 1ero de Junio-. Por su parte, Robot se queda al rededor de un año esperando a reencontrarse con Dog, y volver a amarlo como aquel Septiembre.
Los sueños de Robot se enfoca en diferentes maneras de llegar a Dog, pero siempre que despierta, está en el mismo lugar, con el cambio de estaciones -climáticas- presente y una clara deterioración. No es hasta que un buscador de hierro lo encuentra y lo vende a la chatarra que Robot logra salir de ahí.
Del otro lado, mientras transcurre el tiempo, Dog vuelve a su soledad y anhelo de compañía con el que inició el largometraje. En el camino conoce a Pato, quien por un momento logra llenar el lugar que dejó Robot, pero pronto se va, dejándolo solo de nuevo.
Al igual que Robot, Dog tiene una necesidad por volverse a encontrar. Al fin llega el 1ero de Junio y todas las condiciones están puestas para volver por Robot, pero la sorpresa es que él ya no está ahí, fue vendido a la chatarra y lo único que encuentra Dog es su pierna. El duelo se hace más grande porque esta vez ya no hay una ilusión por recuperarse el uno al otro. Robot está despedazado en la chatarra y Dog perdió todas las oportunidades de verlo de nuevo.
Aquí inicia la enseñanza más grande de la película, el saber soltar a las personas que amas, el saber iniciar de nuevo y darse una oportunidad de construir algo con alguien más. Literalmente, Robot es reconstruido por Zorro -su nuevo amigo-, y Dog decidió comprar un nuevo Robot con el que ahora es feliz. Ambos son felices con sus nuevas vidas, pero aún con el sentimiento de haberse perdido.
Todo transcurre como una nueva historia, hasta que Robot ve en la calle a Dog con su nuevo amigo Robot, y es aquí donde entiende que ambos están felices aun que no estén juntos. Con todas sus fuerza, evita correr hacia Dog para al fin reencontrarse, pues no sería justo ni para Zorro, ni para el nuevo Robot.
La película termina con un recuerdo de ambos bailando September, de la misma manera que lo hicieron la primera vez, cuando se conocieron.
NOSTALGIA Y APRENDER A SOLTAR
Este es un largometraje que te enseña los principales valores de una pérdida; el vació, amor, la ansia de volver a tener lo perdido y por último, la importancia de soltar para aprender a ser feliz.
Aunque no hay ningún diálogo en toda la historia, lo que da el verdadero sentimiento son los personajes y sus situaciones; también todos los personajes secundarios, que poco a poco, van construyendo la personalidad de Robot y Dog. En mi opinión, la relación que se muestra puede ser trasladada a cualquier situación de cualquier persona: padre e hijo, una pareja, amigos, una relación de trabajo, alguna pérdida de familiares o seres queridos, y justo esa es la intención de que no haya ni un diálogo, que el espectador pueda darle la interpretación que a su mente se acomode. En mi caso, esta película la guío más hacia una pérdida y todo el trayecto que se vive durante.
Pero si lo vemos en un término más general, creo que para darle un verdadero sentido a la historia, debes encontrar coincidencias con ella. Me llama la atención que la autora de la novela –Sara Varon- es reconocida principalmente por su trabajo en la literatura infantil, pues eso quiere decir que su intención era llevarlo a las y los niños, pero… ¿por qué causa más impacto en un público adulto que un público infantil? Y lo digo por que los niños que entraron a la sala, terminaron de ver la película con una sonrisa al ver bailar a Robot y Dog, mientras que las personas adultas salieron con los ojos inundados y tal vez con un juicio hacia Dog o Robot.
Este largometraje me deja ver que las emociones y sentimientos son más fáciles de lo que las hacemos ver, y en ocasiones solo es necesario reconocerlas para asimilarlas y seguir adelante.
El poder conectar con una novela infantil a mis 21 años, fue una pieza clave para indagar en mis sentimientos.
Si más por escribir… les recomiendo ver esta película al menos dos veces. En la primera, es válido odiar a Dog, pero a la segunda, te prometo que lo vas a comprender… Y también vas a comprender por qué Robot Dreams fue nominada al Oscar.