Rancho Izaguirre, un campo de adiestramiento que nadie conocía
Después del descubrimiento del Rancho Izaguirre, un campo de adiestramiento que nadie conocía sabemos que no fue más que un carpetazo maestro.
Dentro de nuestro día a día tenemos rutinas cotidianas como ir al trabajo, comprar la despensa, ver una película, esperar en casa a nuestros seres queridos; pero ¿qué pasa cuando nuestros cercanos no aparecen y se los llevan al Rancho Izaguirre, un campo de adiestramiento que nadie conocía?
Es difícil aceptar la realidad que hoy rodea a México, saber que al día desaparecen 29 personas y la cifra va en aumento. Individuos existentes convertidos a seres sin pruebas de su existencia. Pesa más abrir una carpeta de investigación, que simplemente darle carpetazo y acumularla con todos los miles dentro de una fiscalía.
No lo vemos porque estamos tan sometidos al poder que la vida pasa a un segundo plano; sin embargo, cuando una tragedia ocurre en nuestras vidas, nuestra rutina diaria toma un giro 360 en nuestras vidas, no creemos lo que sucede, tratamos de buscar solución en las instituciones de confianza. Mas, todas tienen un deficiente sistema que retrasa el proceso de búsqueda.
Es más fácil tomar el individualismo junto con miles de padres en la misma situación y salir a buscar a aquellos que el Estado no puede y, tal vez, no quiere encontrar. Desde cuándo tomamos la opción de hacerlo nosotros, ¿acaso se perdió la seguridad en este país? Parece ser que sí.
Es angustiante saber que un grupo de madres buscadoras encontró un campo de exterminio e hizo más que la FGR; mujeres que buscan los restos de sus hijos, ya no sólo para encontrarlos vivos, sino darles un entierro digno y acusar a los causantes del daño.
Rancho Izaguirre, un campo de adiestramiento que nadie conocía fue sin dudas el terreno más sonado en las noticias de México, y no por su descubrimiento del que se jactaron los funcionarios públicos. Más bien por la resolución de éste, no sé qué era mejor; declarar un crimen de lesa humanidad o considerarlo un campo de adiestramiento.
Los dos son crímenes, es claro, aunque ¿por qué fue así? Qué necesidad hubo para llevarse todas las pruebas: ropa, zapatos mochilas, todo… sin dejar nada. Encontraron sencillo decir que en realidad esa zona reclutaba y adiestraba a personas -sin mencionar el hecho que también desaparecen individuos para convertirlos en sicarios- que deslindarse del conflicto y acumularlo con los otros campos de exterminio que igual encontraron los pobladores.
Suena más bien como un carpetazo maestro.
Y desgarra, porque no es la primera vez que sucede, nadie se acuerda hace unos meses de la fosa de Iztapalapa donde ocurrió lo mismo y fue encontrada por los mismos. ¿Y qué hizo la actual administración? Nada.
Se enfoca en otros temas “relevantes” sin fijarse en los delitos graves de los que tanto abogaron en campaña. Tal vez el Estado Federal se empeña por salvaguardar la política internacional; aunque, es pésimo su forma de negociar y dar resoluciones.
Saben resolverlo, pero no quieren. Es mejor dar carpetazo maestro para resolver los problemas que ellos solos se metieron.