¿Listos para el Mundial? México dice lo contrario tras caer 2-1 ante Paraguay
México no pudo despedir el año como esperaba. En su último amistoso del 2025, el Tri cayó 2-1 ante Paraguay en un partido donde los errores defensivos, la falta de reacción y los altibajos colectivos terminaron marcando la diferencia.
El duelo comenzó con un México dominante en posesión, intentando proponer desde la salida y mover la pelota por los costados. Aunque lograba avanzar con cierta facilidad, le costaba mucho generar peligro real. Paraguay, más reservado, esperaba su momento y presionaba únicamente cuando veía a México incómodo en la salida.
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El partido tomó rumbo en la segunda mitad. Tras un desborde paraguayo por la banda, un centro al área encontró a Antonio Sanabria, quien definió de primera para el 1-0. La defensa mexicana quedó desacomodada y lo pagó caro.
México reaccionó pocos minutos después: una jugada interior terminó en un contacto dentro del área, y el árbitro señaló penal. Raúl Jiménez cobró con seguridad y puso el empate, que parecía abrir un nuevo capítulo en el encuentro.
Pero el Tri volvió a ceder facilidades. En la siguiente jugada de peligro, un centro elevado sorprendió nuevamente a la zaga mexicana. Damián Bobadilla ganó por arriba y conectó un cabezazo que se convirtió en el 2-1. El golpe anímico fue evidente: México tardó en reorganizarse y Paraguay aprovechó para controlar el ritmo.
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En la recta final, el equipo mexicano buscó empatar con más ganas que claridad. Hubo centros, disparos desviados y algunos intentos individuales, pero ninguno terminó por inquietar seriamente al arquero paraguayo. Los cambios buscaban darle energía al ataque, aunque no lograron modificar la dinámica.
El ambiente tampoco ayudó. Parte de la afición mostró su molestia durante el segundo tiempo, reflejando la inquietud general por el rendimiento del equipo y la acumulación de resultados irregulares en los últimos meses.
Para Paraguay, el triunfo fue un buen cierre de año: orden, contundencia y la capacidad de aprovechar cada error rival. Para México, en cambio, el partido dejó una lista de pendientes. La falta de solidez defensiva, la poca claridad al atacar y la desconexión en ciertos lapsos del juego vuelven a poner sobre la mesa la urgencia de ajustes.
Con el Mundial cada vez más cerca, el Tri necesita recuperar identidad, mejorar la coordinación en zonas clave y encontrar una base sólida que pueda competir con autoridad. Este amistoso, más allá del marcador, es un recordatorio de que el camino aún tiene muchas correcciones por delante.