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línea de productos de higiene y cosmética: Rearvora

En el Estado de México, donde diariamente se generan más de 12 mil toneladas de basura, una emprendedora está demostrando que los residuos orgánicos pueden tener una segunda vida. Biotecnóloga egresada de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx), Karimme Guillén Libien ha desarrollado una línea de productos de higiene y cosmética ecológica basada en la reutilización de desechos naturales.

Su emprendimiento, Rearvora, busca reducir el impacto ambiental transformando cáscaras de frutas, restos de flores y cascarones de huevo en shampoo, jabones y bloqueadores solares. Guillén destaca que muchas veces se buscan ingredientes químicos sin notar que las propiedades benéficas para la piel se encuentran en los residuos que se desechan a diario.

 

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Aprovechamiento de ingredientes naturales

Cada componente utilizado en sus productos proviene de un proceso de revalorización. Por ejemplo, la cáscara de limón, rica en vitaminas C y E, se incorpora en fórmulas cosméticas, mientras que el cascarón de huevo aporta ácido hialurónico, un ingrediente esencial en la industria del cuidado personal. Además, ha diseñado empaques sustentables, incluyendo neceseres de mezclilla reciclada y piel vegana fabricada con polímeros de maíz y trigo con PET reciclado.

Reciclaje innovador: el valor de las flores marchitas

Una de las iniciativas más destacadas de Rearvora es la recolección de flores marchitas. Durante marzo, los clientes podrán llevar sus flores secas a cambio de descuentos en sus compras. Estos residuos florales se incorporan en la elaboración de jabones y productos de higiene, aprovechando sus pigmentos naturales y aromas.

«Queremos que la gente vea que sus residuos pueden tener una segunda vida y convertirse en algo valioso», afirma Guillén

El desafío de cambiar hábitos de consumo

A pesar de los beneficios ecológicos, el mercado enfrenta retos. Una de las principales barreras es la percepción del costo, ya que los productos sustentables suelen ser más caros que los convencionales. Sin embargo, Guillén señala que un shampoo sólido, aunque tiene un precio mayor, dura hasta tres veces más y no genera residuos plásticos.

Para impulsar su visión, Rearvora en cuanto a la elaboración de la línea de productos de higiene y cosmética ha establecido convenios con hoteles en Toluca, Metepec y Malinalco, promoviendo el uso de productos ecológicos en el sector turístico. Esta estrategia busca reducir la contaminación plástica y fomentar un cambio de conciencia en el consumo.

De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), el Estado de México genera 12 mil 016 toneladas de basura al día, representando el 11.2% de la producción nacional. De esta cantidad, el 42% corresponde a plásticos y PET, materiales que tardan cientos de años en degradarse y que frecuentemente terminan en cuerpos de agua.

El manejo inadecuado de los desechos agrava el problema, ya que se estima que el 55% de la basura en la entidad no recibe tratamiento adecuado y termina en tiraderos clandestinos.

El impacto de Rearvora va más allá de la producción de cosméticos ecológicos o a línea de productos de higiene y cosmética, sino  busca generar conciencia sobre el consumo responsable y la revalorización de materiales. Guillén enfatiza que es fundamental revisar los ingredientes de los productos de uso diario y cuestionar los residuos que generamos.

«Cada pequeña decisión de consumo puede marcar la diferencia en el impacto ambiental que dejamos en el mundo», concluye la biotecnóloga.

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