Ciencia y tecnología

Zoológicos: ¿cárceles o pilares de conservación?

A veces los zoológicos son mejores lugares que tener a los animales expuestos ante cazadores furtivos que no miden las consecuencias de reducir drásticamente sus poblaciones. 

—John Deckard

¿Los zoológicos son cárceles o pilares importantes enfocados en la protección, conservación, reproducción y reintroducción de especies en peligro de extinción? 

En sus inicios, los primeros zoológicos eran en realidad colecciones privadas de animales exóticos vivos (también llamados «casas de fieras»), que pertenecían a emperadores y reyes. Siendo el Zoológico de Moctezuma el primero del que se tiene registro histórico.

Caimán de Cuvier
Fuente: Emilio Uribe

No fue hasta el año de 1752, en Viena, cuando se inauguró el primer parque zoológico de forma oficial. Y en aquellos entonces sólo eran vistos como lugares de entretenimiento exclusivos para la gente adinerada, en años más recientes los zoológicos cambiaron su moralidad e iniciativa para lograr un bien mayor. También convirtiéndose en lugares habituales en las grandes ciudades del mundo.

Fuente: Emilio Uribe

Rescate, crianza y conservación

La gran mayoría de los animales que se exhiben en los zoológicos fueron rescatados de traficantes de especies exóticas, de gente que los adquirió de forma ilegal, o incluso de circos que en pleno Siglo XXI aún usan animales entrenados con crueldad para que realicen sus actos.

Tal es el caso de Ely, Gipsy y Annie. Tres elefantas africanas (Loxodonta Africana) que fueron rescatadas de circos donde «laboraron» bajo pésimas condiciones y que, actualmente, residen en el Zoológico de Aragón.

Al ser rescatados, estos cuentan con un mal estado de salud y requieren atención médica durante un determinado periodo de tiempo. Es por eso que no se pueden liberar de inmediato en la naturaleza, ya que morirían en cuestión de días.

 

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Algo que mucha gente cree, es que los zoológicos son cárceles para animales para animales y lo único que buscan es lucrar con las especies que albergan tras los recintos y ni siquiera se preocupan por sus bienestares.

Es verdad que los zoológicos exhiben a los ejemplares para captar la atención de los usuarios, y con el dinero recaudado de las entradas (a excepción del Zoológico de Chapultepec en la Ciudad de México, cuya entrada es gratuita) se puedan mejorar las condiciones de los biomas y conseguirles alimento de calidad a los animales mantenidos en cautiverio.

¿Por qué no se pueden liberar a los animales en cautiverio?

Al ser trasladados a zoológicos o acuarios, los animales residentes se pueden volver dependientes de los seres humanos, no son capaces de adaptarse a vivir en entornos salvajes ni pueden desarrollar sus instintos de supervivencia (cazar, encontrar parejas, mucho menos cumplir con sus roles importantes en sus respectivos ecosistemas).

Los zoológicos han ayudado en el rescate, la crianza y conservación de animales que han estado al borde de la extinción por la caza indiscriminada, hábitats fragmentados, etc. Como es el caso del lobo mexicano (Canis Lupus Baileyi) que logró salir de la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), el bisonte americano (Bison Bison), el león africano (Panthera Leo), o el Okapi (Okapia Johnstoni).

Bisontes americanos en el Zoológico de Chapultepec
Fuente: Emilio Uribe

La extinción sólo es reversible en las películas. Si en verdad queremos salvar a los animales que todavía viven entre nosotros, tenemos que apoyar a los zoológicos.

 

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