La realidad del mal llamado «voto útil»
¿Qué es el «voto útil»? En estas vísperas de la jornada electoral del 2 de junio, se ha podido escuchar mucho (de hecho, más de lo que me hubiera gustado) del famoso “voto útil”, un concepto que, claramente es excesivamente utilizado por muchos de los que cuentan con un gran fanatismo político por ciertas candidatas; como si entre ellas no se pudiera observar más de lo mismo, pero una con un mejor control de crisis. En esencia, el «voto útil» es, según la definición de la Real Academia Española:
“Voto que ante una decisión se emite a favor de una opción que, aun no siendo la preferida, tiene mayores posibilidades de derrotar a otra cuyo triunfo no se desea”.
Sin embargo, a las personas que replican este discurso, se les suele olvidar que vivimos en una democracia representativa (personas que por cierto son principalmente detractores del régimen actual), lo cual quiere decir que los ciudadanos votarán por quien crean, que vele mejor por sus intereses.
El argumento que suelen usar para exhortar a votar es que, votar por la candidata o el candidato que más nos agrada no siempre es la mejor opción, pues si no tiene posibilidades de ganar, estaríamos desperdiciando nuestro voto.
Ver esta publicación en Instagram
En este caso, dicen que es mejor votar estratégicamente por el frente opositor, pues tiene posibilidades de ganarle a quien de plano no quieren que gane. Sin embargo, parece que olvidan que en nuestra Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y en las mismas condiciones para ejercer el derecho al voto, se establece que, este debe ser libre y secreto, si fuera como quienes replican el discurso del «voto útil» dicen, sería establecido como voto controlado y condicionado.
Entonces, ¿qué opciones tenemos?
Algunas veces se le olvida a los votantes que, por un lado, tenemos al bando “A”, quienes dicen ser de “izquierda” (más de derecha que de izquierda, si me lo preguntan), pero son militaristas, punitivistas y anti-derechos humanos, y del otro lado tenemos a “B”, quienes son derechistas (abiertamente), militaristas, punitivistas y anti-derechos humanos y finalmente a “C”, que para mi gusto es quien mejor representa a aquellos que tienen una visión utópica de en lo que se podría convertir el país (en la lejana posibilidad de que gane) y en general de la democracia.
En fin, volviendo a la errónea idea del mal llamado «voto útil», hago un llamado a recordar que todo voto que se deposite en las urnas es un voto útil, por lo que más allá de por quién se vote, tenemos que ir a votar porque es nuestra obligación como ciudadanos y porque solo así podemos llamar la atención de los que nos representas en los congresos y ante otros países.
Así que ahora ya sabes ¿qué es el «voto útil»?