Mictlán Fest: Un mundo de tradición y cultura
Texto en colaboración de Jessica Anaya
Durante 3 días, la Ciudad de México recibió el festival cultural de día de muertos más importante en la actualidad. Se trata del Mictlán Fest, un recorrido que nos permitió conocer a través de sus olores, sabores y texturas, la importancia de esta fecha para la cultura mexicana.
Para comenzar con esta nota, primero debemos contextualizar lo que es el Mictlán. En pocas palabras, describe el inframundo, pero en la mitología mexica y nahua. Con esto se refiere al lugar donde van las almas de los muertos, pues la palabra Mictlán proviene del náhuatl y significa «lugar de los muertos».
@jessicaanayaa8 Mictlan Fest💀🥀 #diademuertos #mictlan #damekiu ♬ sonido original – Jessica
Desde el 18 de octubre, hasta el 20 del mismo mes, el Palacio de Autonomía de la UNAM se convirtió en un espectáculo cultural y de tradiciones para todos sus asistentes, quienes tuvieron la oportunidad de degustar platillos y adentrarse en el “mundo de los muertos”.
Este evento basó el evento en el lema “morir para nacer”. Como parte de su atracción principal, se incluyeron varias actividades artísticas, recorridos, proyección de audiovisuales, talleres, ceremonias de cacao, además de productos gastronómicos y artesanales con la firme intención que los asistentes vivieran de primera mano esta leyenda.
Durante cada hora del día, un grupo de guías apoyaban a los grupos de turistas para que pudieran vivir una experiencia informada sobre los 9 mundos que conforman el Mictlán. Entre calaveritas de chocolate y azúcar, la cultura mexicana brilló en su máximo esplendor.

Una de las atracciones principales fue la ceremonia del cacao, que estuvo dirigida por una experta en la medicina tradicional, quien lo presenta como un ritual espiritual, mismo que tiene sus orígenes en las culturas maya y azteca. El fin de esta ceremonia es conectar con los sentidos y encontrar paz con nosotros mismos.
Durante la ceremonia, se consume una mezcla de cacao que es preparada en un “entorno sagrado”, para después hacer una reflexión de nosotros mismos mediante la meditación. En las culturas maya y azteca, el cacao se considera una bebida que purifica el alma y nos ayuda a sentirnos mejor con nosotros mismos, pues tiene la facilidad de llegar a nuestros chakras.
El Mictlán Fest se convirtió en el paraíso para los amantes del pan de muerto, quienes tuvieron la oportunidad de degustar los diferentes sabores que ofrecían los exponentes. Como sabemos, es una manera tradicional de representar el ciclo de la vida y la muerte, desde su forma, “los huesos” que simula, sus ingredientes.