Gran Premio de Imola: Norris y Mclaren golpean a la puerta de RedBull
La fecha número siete del campeonato mundial de Fórmula 1 mostró demasiadas inquietudes para unos cuantos equipos, pero grandes avances para uno solo.
A lo largo del fin de semana los RedBull de Max Verstappen y Sergio Pérez mostraron demasiadas irregularidades. Los monoplazas sufrían mucho con meter el auto a las curvas, provocando salidas de pista y un choque contra el muro por parte de Sergio Pérez. Todo esto dentro los lapsos de las prácticas libres.
Todo iría mejor para Max Verstappen, quien consiguió la pole position por menos de una décima de segundo sobre los dos Mclaren, mientras que su compañero Sergio Pérez se quedó con un auto que no pudo exprimir al máximo durante las prácticas libres y quedaría fuera de la Q3 en la 11° posición.
Mclaren llegaba con actualizaciones muy importantes desde Miami, la cual provocó la victoria dominante en la fecha pasada y estas mejoras se confirmaron todavía más con sus dos autos en las primeras filas para la carrera de Imola, tocando la puerta de RedBull y Max Verstappen y que supieran que están ahí para darles lucha.

La carrera empezó demasiada limpia, sin ningún cambio en la punta. Max Verstappen no tuvo ningún problema en alejarse de Norris que estaba ubicado en la segunda plaza. Mientras tanto, Sergio Pérez largando con el compuesto más duro de Pirelli pensando en ir lejos en el primer stint y esperar un auto de seguridad, sentenció su carrera con un pésimo ritmo y sin alcanzar la punta.
Durante las últimas trece vueltas, Lando Norris empezaba a recortarle a Max Verstappen un segundo por vuelta, quedando a tan solo 1.5 segundos con sólo cinco vueltas para el final. Dando gran emoción a la afición después de haber sufrido de una carrera bastante seca de acción.
Para la fortuna de Max Verstappen, consiguió la victoria con una diferencia de siete décimas sobre Lando Norris. Dos vueltas más y Mclaren se hubiera llevado la victoria. Este ritmo de Norris sólo demostraba al mundo que lo sucedido en Miami no fue una casualidad, sino un hecho contundente sobre sus grandes mejoras y que ahora están a punto de cruzar la puerta de RedBull y listos para quitarles el dominio.

Al final para Checo Pérez fue una carrera para el olvido y sigue mostrando el mismo patrón que en años anteriores cuando Redbull lleva nuevas mejoras al auto y el ritmo del mexicano disminuye. Estos próximos días serán de suma importancia para él y su renovación de contrato para el 2025.
En cuanto a Max, sigue demostrando su capacidad de superar las adversidades y exprimir el auto a su máximo potencial. Ahora es consciente de su nuevo rival Lando Norris y que no podrá tomarse nada a la ligera.
La próxima carrera en Mónaco da muchas expectativas para Mclaren y los fanáticos sobre la nueva posible batalla por las victorias y talvez en un futuro cercano, el campeonato.